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domingo, 16 de septiembre de 2012

La Hormiguita Belsy - Cuento Infantil


LA HORMIGUITA
BELSY
 Escrito por
María Consuelo Idrobo

En la base de una gran montaña, crecen unos bellos árboles llamados eucaliptos, son tan altos, tan altos que casi llegan a las nubes.
Una hormiguita, llamada Belsy que andaba entre las hojas caídas debajo de éstos árboles, admiraba la grandeza de los mismos, y pensaba: ¡Que alegría sería poder llegar hasta la rama más alta, de estos eucaliptos, debe ser magnifico lo que se puede ver y sentir en las alturas, como  el calor del sol, el viento meciendo las ramas, y hasta podría jugar con las nubes, debe ser muy agradable, quiero estar allí!
Seguía pensando y a la vez dudando si ella lo podría lograr, en unos momentos pensaba lo bonito que sería y lo que lo disfrutaría, en otros momentos pensaba que a lo mejor no sería conveniente porque el viento la haría caer, que podía ser el alimento de algún animal, que le faltarían las fuerzas, etc. más se llenó de valor y decidió que subiría, que estaría alerta y se cuidaría mucho.
Muy entusiasmada empezó su ascenso, encontrando muchos inconvenientes en su camino, pero estaba decidida a llegar a su meta, resolvía cualquier problema que se presentaba, esquivaba a algún animal que le fuera a hacer daño, si tenía que esperar lo hacía, y continuaba, lo importante era llegar bien, para disfrutar lo que ella imaginaba.
Pasaron muchas horas, pasó un día y pasaron dos, ya después perdió la cuenta, pero no se desalentó, ella continuaba, ella quería vivir la experiencia de poder ver nacer el sol, de respirar ese aire tibio, jugar con el viento, sabía que si era fuerte de ahí no caería.
Poco a poco se va acercando a la cima, descansa y disfruta cada vez las alturas, ya ve muy pequeño el lugar de donde había salido, y se da cuenta que a medida que avanza es más agradable el entorno. Estaba muy abajo y ahora sube y cada vez se siente mejor y mucho más segura de que llegará.
Estando absorta en su contemplación, no se da cuenta que hay una araña muy grande, que hace rato la ha estado siguiendo, escondiéndose e intentando no ser vista con la intención de cazarla con su red para hacerla su alimento,  más la hormiguita la descubre y se arma de mucho valor con la firme decisión de no dejarse atrapar. Entonces decide tomar otro camino, a ella no le importa que demore más, debe cuidarse y llegar a su meta, lo importante es llegar y así pierda un poco de tiempo, debe lograrlo, esa es su decisión y no va a renunciar fácilmente. Ya ha tenido que sortear muchos inconvenientes en su camino y no va a permitir ahora que casi lo consigue, que una araña impertinente intente hacerle daño.
Logra despistar a la araña, y así puede continuar su camino, ya falta poco, quedan pocas ramas para llegar a la más alta, es de noche y con la luz de las estrellas puede llegar a su meta, está tan cansada que se queda dormida en una hoja, a la cual se aferra muy bien para que el viento no la haga caer.
Empieza a amanecer y ella despierta, y se asombra al ver que esta dentro de una gota de rocío, mira a su alrededor y ve muchas gotitas sobre las flores y las hojas del eucalipto,  ve su imagen reflejada en ellas y siente que no está sola, se apodera de ella un sentimiento de paz y de mucha alegría, sigue en su contemplación y ve como empieza a salir el sol, como sus rayos se meten por entre las ramas y se multiplican en las gotas del rocío, son como miles de arco iris adornando este momento con sus hermosos colores.
Belsy puede sentir el agradable calor que produce el sol con su luz, siente como el suave viento la acaricia cuando juega sobre las hojas viendo rodar las gotas del rocío.
 Está en la cima, ha logrado su meta, y se siente muy orgullosa y agradecida con tan maravilloso espectáculo.
El premio a su valentía es vivir este momento, ¡Se siente triunfante, está arriba…muy arriba, se siente feliz!
Fin
 

viernes, 14 de septiembre de 2012

VIAJE A PERLARUM - UN CUENTO INFANTIL

Escrito por María Consuelo Idrobo.
En una noche tranquila, una madre amorosa  le dice a su pequeña hijita llamada Juanita, a la hora de ir a dormir: 
Quiero que duermas mi nenita, duerme y sueña con los ángeles, ellos estarán arrullándote, bajaran del cielo y en una nube muy blanca como el algodón, te llevarán a un mundo maravilloso donde viven hadas y duendecillos que jugarán contigo y te enseñaran muchas cosas.
Y sucede que al quedarse dormida, aparecen en su sueño, tres ángeles llamados  Tom, Tim,  Tum.  
Tom viste de verde brillante, Tim de azul celeste, Tum de rosa fresca,  quienes  la alzan en sus brazos y en una nave de nubes blancas, viajan mecidos por el viento, en medio de un cielo con muchas estrellas, van destino a un lugar llamado  Perlarum, es una estrella muy grande donde viven felices muchas hadas y duendecillos, donde hay montañas muy verdes y muy altas con nieve tan blanca en sus picos que brillan como diamantes,  no hay luz eléctrica como en la Tierra,  porque no hay oscuridad, ya que tantas estrellas encendidas siempre dan luz y el día y la noche parecen ser siempre iguales. 
Hay muchas flores grandes de colores muy hermosos,  árboles inmensos y frondosos,  hay varios riachuelos de agua cristalina que corren por las laderas, también hay aves con bellísimos y vistosos plumajes.
En este fantástico lugar donde no hay contaminación  viven muy felices los duendes y las hadas  con sus alas brillantes y de muchos colores vuelan de un lugar a otro siempre  felices, haciendo el bien a toda la naturaleza.
Juanita era su invitada, Tom, Tim y Tum, le presentan  a los duendecillos y a las hadas, diciéndoles a todos que Juanita es una linda y buena niña de la Tierra que llega de visita. Todas y todos quieren tocarla y jugar con ella, quieren que conozca éste bello lugar, y que se entere de porqué es  tan lindo y sano.
Los ángeles le presentan a una Hada llamada  Cristal, que es muy hermosa, tiene en sus alas todos los colores del arco iris, un cabello muy largo que brilla como la luz, un vestido de gaza de color rosa,  muy hermoso, es muy blanca y muy dulce, ella se ofrece a llevarla a conocer un jardín grande y bien cuidado donde hay muchas flores, le mostrará las rosas, las margaritas, los claveles, las azucenas, y muchas más. Es raro, pero entre tanta belleza vemos que hay las mismas flores que en la tierra, sólo que aquí las flores parece que le sonríen y le dan la bienvenida.
Luego le presentan a otra hada llamada Alegría,  su vestido es  verde,  con zapatillas brillantes y una diadema de diamantes en  su pelo, ella la lleva a conocer los ríos de agua cristalina  muy limpia,  porque los habitantes de este lugar los cuidan mucho y no arrojan basuras a sus corrientes, saben que es vital para todos los que aquí viven por lo que no deben contaminarlos.  
También le presentan a dos duendecillos que se llaman Uno y Dos, están vestidos con pantalones y chalecos de seda verde, con adornos de oro muy brillante, sus zapatos son de peluche y sus gorras son rojas con bordes dorados, ellos la llevan a conocer el bosque donde hay árboles muy grandes y hermosos que producen un aire limpio y puro. 
El viento los sacude y se escucha un suave susurro como si estuvieran saludando, recordándonos que debemos cuidarlos y nunca talarlos para que la tierra se mantenga firme y no se produzca erosión.
Los  árboles son el hogar de muchas aves, y algunos animales, que sin ellos tendrían que ir a vivir a otro lugar, donde no serían tan felices como aquí.
Más sin embargo en un lugar un poco distante de donde se encuentra Juanita con las hadas y los duendecillos, habita un leñador que ha llegado de muy lejos, tal vez sea de la tierra.
Este personaje no sabe apreciar ni le han enseñado a cuidar la naturaleza, y ha visto la gran oportunidad de talar los árboles para utilizar la madera y conseguir enriquecerse sin importarle el daño que causa al medio ambiente. 
Los habitantes de éste lugar creen que Juanita pueda ayudarlos, y le piden que hable con el leñador y le haga entender el significado de cuidar y conservar la naturaleza.
Los duendecillos Uno y Dos la llevan donde el leñador y Juanita con mucho amor y respeto le explica que no debe talar los árboles, que hay que cuidarlos para proteger el medioambiente y evitar la erosión.
  El leñador desconocía el daño que estaba causando, y desde ese momento se comprometió a cuidar y amar la naturaleza. 
Los habitantes de Perlarum están muy agradecidos con Juanita, y le dicen: “Eres bienvenida a este lugar donde, sólo viven las hadas, los duendes, y animales como las aves, los insectos, las mariposas, los peces etc. Es un lugar maravilloso” 

Juanita, nosotros los ángeles Tom, Tim y Tum, las hadas Cristal y Alegría, los duendes Uno y Dos, te esperamos para que nos visites de nuevo cuando quieras. 
¡Felices Sueños!

Escrito por : María Consuelo Idrobo


martes, 7 de agosto de 2012

Un Angel bajó del Cielo - cuento infantil


Un Ángel bajó del cielo

Escrito por María Consuelo Idrobo.

Era el mes de Agosto,  en una tibia noche llena de estrellas, en un lugar lejano casi desértico, se encontraba sumido en sus pensamientos un niño de aproximadamente ocho años, estaba preocupado por la salud de su madre, una gran mujer a quien el quería mucho.
Se llama Franz, es un joven inteligente, estudioso y trabajador,  ayuda en todo lo que sea necesario en su hogar,  el padre hace unos años murió.
Franz está muy triste por la salud de su madre que presenta fiebre y un fuerte dolor de cabeza, viven lejos de la ciudad, y no tienen recursos para buscar un médico. La madre está muy enferma,  Franz  teme por su vida.
Esa noche oraba a Dios diciendo: “Padre, Tu que me has dado la vida, y también se la has dado a mi madre, escúchame: Mi mamita está muy enferma,  yo te pido que la sanes, que le quites su dolor, porque yo la necesito, me haría mucha falta si tu te la llevas, me quedaría muy solo,  yo solamente te tengo a ti en el cielo y a ella en la tierra, te prometo que siempre seré obediente y la cuidaré,  sé que aunque el cielo esté muy alto, Tu me escuchas” Franz mira al cielo pidiendo ayuda, él sabe que allá donde están las estrellas esta la morada de Dios.
De un momento a otro, ve que una estrella brilla más que las otras, se queda atento mirando, se da cuenta que esta estrella se ve más grande a cada momento, como si se estuviera cayendo, Franz  sigue mirando,  puede ver que cada vez se acerca más, siente miedo, pero a la vez mucha curiosidad, se queda esperando, sabe que algo sucederá.
En un momento se ve rodeado de mucha luz, todo el lugar se ilumina, de esa gran luz se va formando la figura de una persona que se le acerca, a medida que esto pasa, en el corazón de Franz suceden muchas cosas, siente una indescriptible felicidad,  es tan hermoso todo,  piensa que está soñando, que esa sensación tan especial que está sintiendo no puede ser real.
Franz no puede verle el rostro pues es muy brillante, la luz que emana hace imposible distinguirlo. En unos momentos escucha una voz suave y amorosa que le dice: "No temas yo te ayudaré, cuando regreses a tu casa tu madre estará bien, ve y quédate con ella".
Franz corrió hacía su casa, encontró a su madre sentaba en en su cama, estaba esperándolo para contarle que alguien estuvo en su alcoba,  que colocó sus manos cálidas en su cabeza e inmediatamente ella se sintió mejor, que ya no estaba enferma, que se sentía tranquila, con mucha paz.
Franz estaba inmensamente feliz y agradecido con este personaje que le había dado la salud a su madre, quería saber quien era, quería volverle a ver.
En la siguiente noche volvió al lugar, empezó a orar pidiendo que quisiera saber quien lo había ayudado, que deseaba volverle a ver y saber más de él.
Alzó su mirada al cielo, esperando que nuevamente sucediera el maravilloso encuentro, y efectivamente, volvió a ver la estrella que brillaba más que nunca, cada vez se acercaba a donde Franz , en un momento nuevamente todo se iluminó, casi hasta enceguecerlo,  nuevamente se dio ese momento de éxtasis de tanta felicidad que no puede describir, todo sucede igual que la primera vez, poco a poco se va formando la figura de una persona, una figura muy  brillante a quien no le puede ver el rostro.
Y le dice: Desde muchos años antes, siempre he ayudado a quien lo ha pedido con fe. Que tú me veas es algo que no pasa mucho, pero pasa; porque el miedo lo impide, pero tú tienes un corazón limpio y puro, además eres muy valiente , tienes mucha confianza en Dios.
Somos muchos los que ayudamos a la gente, soy un Ángel, y Dios me ha enviado para que te ayude.
Franz está muy feliz, es maravilloso lo que está sucediendo, sigue mirando al cielo, imagina que está soñando,  ve que no solamente es una, sino varias estrellas que brillan intensamente,  y como preguntando que pasa, dirige su mirada al Ángel que está con él,  este le dice:  somos muchos los que estamos dispuestos a ayudar a las personas que lo piden con fe, como tú.
Nuevamente alza su mirada al cielo,  queda atónito al darse cuenta que las estrellas que ahora se ven más luminosas, se acercan produciendo una gran luz que ilumina  intensamente el lugar. Sucede lo más espectacular, van descendiendo aproximadamente unos diez hermosos ángeles, brillan tanto que Franz no puede distinguir sus rostros, pero si puede sentir la gran felicidad que antes había sentido, sólo que esta vez siente como si estuviera en otro lugar, pues todo a su alrededor es bellísimo, hay muchos colores, se siente en las nubes flotando como una pluma que el viento mece de un lado a otro, en momentos cree que está en los brazos de alguien que lo arrulla, cierra sus ojos, escucha una suave melodía y percibe un agradable olor a flores, Franz no sabe cuanto tiempo duro extasiado  en esta maravillosa visión, cuando abrió nuevamente sus ojos estaba sobre la hierba, sentía una inmensa felicidad, e intenta mirando al cielo que semejante experiencia vuelva a repetirse, el Ángel que lo acompañaba ya no estaba, le había dejado un perfumado ramo de rosas a su lado, Franz pensó que tan lindo detalle debería llevárselo a su adorada madre.
Al regresar a su vivienda encuentra a su madre preparando los alimentos, la ve muy bien de salud, muy feliz, se acerca y le entrega las flores, ella las recibe muy agradecida, le gustan mucho las rosas, son sus flores preferidas, las coloca en un florero. Son tan hermosas que visten de fiesta el humilde hogar.
Desde aquel día Franz y su madre siempre tendrán rosas en su casa, siempre percibirán el agradable aroma de las mismas, pues éstas se mantendrán siempre vivas.
En las noches, antes de ir a dormir, Franz sale al campo a mirar el cielo, saluda a todas las estrellas que brillan, sabe que son ángeles que siempre los cuidarán.

Fin

domingo, 8 de julio de 2012


VISITA A CRISTALITA
Escrito por
María Consuelo Idrobo

En una casita pequeña ubicada en un tranquilo y hermoso bosque, rodeada de árboles y flores de varias clases y colores, vivía con sus padres y sus hermanos, una preciosa niña muy tierna y dulce,  llamada Ariana, muy obediente, y respetuosa con sus padres a quienes quería mucho.
Ariana amaba, cuidaba y respetaba su entorno, sabía que aquel lugar era hermoso por la naturaleza que lo rodeaba.
Por ser como era, siempre tenía sueños lindos, en uno de esos sueños se encontró viajando en el lomo de un ave  grande y bella, de un plumaje de vistosos colores, que decía llamarse Vistosina, y que además le hablaba, diciéndole: “Hola Ariana, como eres una niña tan juiciosa y especial, quiero llevarte sobre mi lomo a conocer lugares lejanos,  pero esta noche quiero que visitemos a unos amigos que tengo en un planeta llamado Cristalita”
¿Viajaré sobre tu lomo? Pregunta Ariana,  si, le contesta Vistosina, pero no temas, viajarás muy segura, y podrás apreciar la belleza y los colores de las estrellas. ¡Está bien, iré contigo en este viaje de mis sueños!
 Ariana disfruta de un increíble viaje a las estrellas, hasta llegar a Cristalita, en este planeta  todo es blanco y brillante, con muchos árboles, muchas flores y ríos de cristal.
 La naturaleza es maravillosa,  llena de lindos colores tornasol, desde lo alto este hermoso lugar  brilla asemejándose a un  diamante gigante. Los habitantes de Cristalita son seres pequeñitos y se les llama gnomitos,  son gorditos, de caras redondas y cachetes rosados, ojos pequeñitos de miradas dulces.
Porque son bondadosos, sabios, y alegres, su corazón también brilla, por eso de su pecho siempre salen rayitos de luz que iluminan cada lugar donde se encuentran. Visten  pantalones bombachos, y casi siempre llevan un gorro terminado en punta. 
Esta visita es un gran acontecimiento en Cristalita, los gnomitos con timidez se arremolinan alrededor de Ariana, pues es una niña muy diferente a ellos, todos quieren mirarla bien, quieren tocarla,  corren, saltan y dan vueltas tratando de lograr una buena ubicación para estar cerca de ella.
 Poco a poco van perdiendo su timidez, son muy atentos  y educados, la saludan, le dan la bienvenida, le brindan su amistad y empiezan a hablar con ella, se entienden muy bien, pues a pesar de vivir en otro lugar tan distante, tienen el mismo idioma.
Le cuentan que también van al colegio a aprender muchas cosas, entre ellas, a valorar todo lo que tienen,  pues son muy afortunados de vivir en Cristalita, de tener familias  bonitas y amorosas, de contar con compañeros buenos que siempre están colaborando y ayudándose entre si. ! Hay mucho amor en este lugar!
Estando Ariana hablando con ellos sucede que un gnomito muy travieso llamado Marion se cayó de un árbol, donde se había subido para verla mejor.
Marion se golpeó una pierna y le dolía mucho, todos los gnomitos se preocuparon y no sabían que hacer en medio de la confusión, pues Marion lloraba porque sentía mucho dolor.
En esos momentos  Ariana recordó que tenía una pomada para los golpes en el bolsillo de su pijama, y le dice a Marion:
Cálmate, ya te pasará, he traído conmigo un remedio que te voy a aplicar en la pierna donde te golpeaste, y ya verás que en poco tiempo el dolor desaparecerá”.
Ariana procedió a masajear la pierna de Marión, como ella era una niña tan buena, lo hacía con mucho amor y a medida que pasaba su mano,  poco a poco  el dolor iba desapareciendo  logrando con esto calmar el llanto de Marion.
Todos los gnomitos estaban agradecidos con Ariana por su gran bondad y disposición a ayudar a los demás.
Por esta razón se reunieron  y pensaban como agradecer a Ariana por este proceder,  y decidieron regalarle un corazón que también brillara como el de ellos.
Al despedirse le dicen: “Ariana, siempre serás bien recibida, deseamos que regreses pronto” Ella les contesta: “Gracias amiguitos, quiero regresar y pasar más tiempo con ustedes, los llevo en mi corazón que ahora brilla de amor”
Desde aquella noche, Ariana siempre mira al cielo tratando de ubicar aquel planeta llamado Cristalita, y espera que en sus sueños, pronto regrese Vistosina para que la lleve nuevamente a visitar a sus amiguitos a quienes quiere mucho.
Mientras en  Cristalita, sus habitantes siempre al mirar al cielo, verán la luz de su corazón.
Fin

Debemos tener en nuestro corazón mucho amor y bondad hacia los demás, y siempre estar dispuestos a ayudar.

Autor: María Consuelo Idrobo
mariaceidrobo@hotmail.com